Pastoral Juvenil
¿Qué es MIFRAMI?
MIFRAMI es la Asociación de Laicos Misioneros en la Congregación de Franciscanas de María Inmaculada.Después del Concilio Vaticano II resurgió en la Iglesia la toma de conciencia de los dones de los diversos miembros que la integran y el deseo de los mismos de aunar esfuerzos para intercambiarlos y participar juntos en la misión eclesial.
Así, pues, se integran con un mismo fin evangelizador laicos y consagrados … TODOS SON MIEMBROS DE ESTA GRAN FAMILIA LLAMADA IGLESIA Como Franciscanas de María Inmaculada estamos convencidas de que nuestro Carisma puede y debe ser compartido con todos los laicos que quieran participar de una manera más intensa en la espiritualidad y en la misión que realizamos dentro de la Iglesia
LAICO MISIONERO FRANCISCANO
El Laico Misionero Franciscano es un cristiano que se siente llamado por el Espíritu Santo a seguir a Jesucristo a ejemplo de san Francisco de Asís y de la Madre Caridad desde su estado laical Esto le hace asumir compromisos más serios como: Esforzarse por vivir el Evangelio en todas las actividades, palabras y pensamientos del día a día y servir al estilo de la Congregación.
ACLARACIÓN: Esto no es camisa de fuerza, es la prueba del amor que se tiene a Dios; no quiere decir que se habla de un estado de perfección total, sino de una búsqueda que se va volviendo transformadora para sí mismo y para el entorno Este recorrido, caminar o peregrinar se hace en FRATERNIDAD.Por ello los Laicos Misioneros Franciscanos forman una comunidad consagrada a Dios con el fin de continuar en el mundo la presencia de Jesús que padeció, murió y resucitó por nosotros
FORMACIÓN Todos en la vida hemos pasado por procesos de crecimiento, indistintamente de que hallamos estado acompañados, reconocidos o amados en los mismos. Este mismo proceso de maduración es tenido en cuenta por MIFRAMI, a través de un plan y programa personal, comunitario e institucional, que pretende cultivar las dimensiones del laico: humana, doctrinal, espiritual y apostólico. Esta formación nace de la conversión personal, es decir, del anuncio de la Palabra de Dios que inquieta el corazón y siembra el deseo de cambio, crecimiento y servicio.









